Si una estructura puede vibrar, la amplitud de estas vibraciones va a disminuir con el tiempo y en algún momento cesará. El amortiguamiento es la medida de esa disminución de la amplitud, y es debida a la fricción interna entre los elementos de la estructura y la disipación de energía.
Teóricamente existe un valor de amortiguamiento en el cual la estructura no vibra, este valor es llamado amortiguamiento crítico. Es usual referirse al amortiguamiento de una estructura como una fracción del amortiguamiento crítico, este valor es denominado razón de amortiguamiento.
El tipo de sistema estructural y los materiales utilizados afectan el amortiguamiento, una estructura pesada de concreto armado va a proveer mayor amortiguamiento que una estructura metálica liviana. Por ejemplo, una edificación que posea un sistema estructural con muros y pórticos de concreto armado puede tener una razón de amortiguamiento de 0,10 y una edificación con vigas y columnas de acero puede tener un amortiguamiento de 0,03. |
La importancia que posee el amortiguamiento para los ingenieros, es que las aceleraciones que genera el movimiento del suelo pueden ser muy grandes si no existe amortiguamiento alguno. Generalmente los espectros de respuesta muestran valores de aceleración para amortiguamientos de 0, 2, 5 y 10%. Un valor de 0% es usado en tanques de agua soportados por una sola columna, generalmente para una edificación se usa un valor de 5%. En la figura 1 se puede apreciar la disminución de la aceleración en un tiempo determinado según los valores del amortiguamiento.
Además del amortiguamiento intrínseco de la estructura, se pueden utilizar sistemas de protección sísmica que permiten aislarla, disminuyendo de esta manera las fuerzas sísmicas en la misma, o modificar la respuesta de la estructura ante el movimiento del suelo, por medio de dispositivos de amortiguamiento, disipación de energía o sistemas automáticos de control sísmico activo. |
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Figura 1 _ Efectos de la amortiguación.
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