La resistencia y la rigidez son dos de las características más importantes que puede tener una estructura. La rigidez se define como la fuerza necesaria para poder desplazar el elemento en una unidad. La resistencia de un elemento se define como su capacidad para resistir esfuerzos y fuerzas aplicadas sin romperse, adquirir deformaciones permanentes o deteriorarse de algún modo.
Dos elementos pueden estar hechos del mismo material y ser idénticos en su forma, pero pueden variar en cuanto a su resistencia y rigidez dependiendo de la orientación del objeto respecto a la carga. Para entender lo anteriormente dicho, en la figura 1 se puede ver al mismo elemento dispuesto de dos maneras distintas ante la misma carga, se puede apreciar que cuando la viga se coloca de tal forma que posea una mayor altura y por ende mayor inercia, el elemento puede resistir la carga sin deformarse.
Figura 1 _ Disposición del elemento incide en su rigidez y por ende en su resistencia.
Para que las solicitaciones sísmicas no excedan los valores de esfuerzos admisibles de los materiales es necesario que la estructura posea una resistencia acorde. Una de las maneras de lograr que no existan concentraciones de esfuerzos en ningún elemento de la estructura, es distribuyendo las rigidez de manera uniforme. Ya que las fuerzas laterales son distribuidas en la estructura en función de la rigidez de sus miembros.
Además de ser la encargada de distribuir las fuerzas laterales en la estructura, mientras mayor rigidez posea una edificación, menos daños se ocasionarán en los elementos no estructurales, ya que se podrá controlar la deriva a niveles bajos. |