El centro de masas es el punto donde, a efectos inerciales, se supone concentrada toda la masa del nivel, y es donde se supone que actúan las fuerzas sísmicas. El punto donde actúan las fuerzas resistentes de la estructura se le conoce como el centro de rigideces o centro de torsión.
Cuando existe una excentricidad entre el centro de rigidez y el centro de masas, el edificio, cuando ocurre un sismo, está sujeto a una rotación alrededor de su centro de rigidez, generándose fuerzas cortantes torsionales. Las fuerzas torsionales pueden provocar concentraciones de esfuerzos en los elementos verticales, que son indeseables para el desempeño de la estructura.
En un edificio, la masa generalmente está distribuida de forma uniforme, por lo que lo ideal sería que los elementos resistentes estén dispuestos de manera simétrica en ambas direcciones, así que no importaría en qué dirección el sismo atacaría, ya que la estructura siempre tendrá una rigidez balanceada, por lo que es difícil que se produzcan fuerzas torsionales. Esta es la razón por la cual se recomienda que los edificios proyectados en zonas sísmicas, sean diseñados lo más simétricos posible. |
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Figura 1 _ Presencia de fuerzas torsionales. |