Los edificios con diferentes periodos, responden de manera distinta al mismo terremoto, así como cualquier edificio actuará de manera distinta durante terremotos distintos. Por lo que para propósitos de diseño, es necesario representar el rango de respuestas del edificio a los movimientos sísmicos de diferente contenido frecuencial. Esta representación es llamada espectro de respuesta del sitio, y se obtiene graficando los máximos valores de respuesta de la aceleración, velocidad y desplazamiento en función del periodo.
Figura
1 _ Registro de aceleraciones terremoto de El Centro, NS.
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Pero, este espectro de respuesta solamente funcionaría para un edificio en particular y para ese sismo en específico, y no podría extrapolarse para los demás edificios con características similares del suelo, ni para otros sismos. Es por esto que las normas sísmicas proveen un espectro de respuesta estandarizado que es válido para edificios de pequeña y mediana altura y engloba una variedad de sismos de diseño. Las normas también incluyen los procedimientos para que un ingeniero construya un espectro de respuesta más preciso para un edificio en particular, basado en varias asunciones.
Para edificios altos, se requieren estudios de suelos específicos para conocer la profundidad de los estratos, las características del sitio y su posible movimiento. Las normas también proveen asistencia al ingeniero para poder calcular las fuerzas actuantes en el edificio.
Estos espectros de respuesta estandarizados permiten al ingeniero identificar las frecuencias en las que la estructura podría entrar en resonancia con el suelo. Basado en esta premisa, el ingeniero debe diseñar el edificio para evitar que coincida con el periodo de respuesta máximo del sitio. |
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Figura 2 _ Espectros normalizados.
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